Las 3 Miserias

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    Por el solo hecho de nacer, estamos sujetos a sufrir tres tipos de miserias o desgracias 151_las 3 miseriasdiferentes, las cuales vienen en el “paquete” de existir en este mundo material. Aquí nada es eterno, con excepción del alma, la cual se encuentra envuelta por un cuerpo, ya sea humano o animal. Por consiguiente, se concluye que el alma se encuentra en todas las entidades vivientes. Respecto a las miserias que sufrimos por esta existencia, las hay de tres tipos que en sánscrito se llaman: Adiatmika, Adidaivika y Adibautika Klesa.

    Adiatmika son todos los sufrimientos que vienen de nuestro propio cuerpo, manifestados en la salud, estado mental y limitaciones, además se incluyen los complejos de inferioridad que podamos sentir.

    Adidaivika se refiere a los sufrimientos que provienen de las fuerzas naturales. Las grandes influencias que a nuestra visión aparentan ser descontroladas como; huracanes, terremotos, diferentes manifestaciones del clima; excesivo frío, excesivo calor, todo eso proviene de la Naturaleza. Simbólicamente, en la India, Durga Devi, quien es Madre de la Naturaleza Material, carga un tridente y los tres picos de este tridente representan los tres tipos de miseria que debemos tolerar en esta vida. Lo importante es entender que nosotros no podemos cambiar esta circunstancia, a pesar de nuestros intentos por enderezar la situación y contrarrestarla. Las miserias siempre tienen un alcance más largo y nos afectan en algún momento. Por ello, nosotros deberíamos más bien, preguntar por qué estamos sujetos a los tres tipos de miserias en este mundo material.

    Adibautika Klesa son los sufrimientos que vienen de parte de otras entidades vivientes, como los mosquitos, animales venenosos, seres envidiosos, gente que quiere hacer cualquier daño que a ellos les parezca provechoso; mejor dicho, todo lo que las demás entidades vivientes inflingen en ti, se llama Adibautika Klesa.

    Todos estamos situados de acuerdo a lo que hicimos en el pasado, así nuestras experiencias futuras, ya sean sufrimientos, deleites o maravillas, son resultados preprogramados de nuestras propias actividades. Así, ellas nos enseñan que somos dependientes de la misericordia de Dios, el Controlador Supremo y que únicamente cuando nos entregamos a Él, podemos pedir amnistía ante las posibles miserias que nos quedan por vivir. Es primordial entender que somos nosotros mismos los causantes de estos sufrimientos, al haber puesto a otras personas o seres en peligro o dificultades, ya sea en esta vida u otra.

    Todo viene en una forma de recompensa justa para educarnos sobre las leyes que rigen en el mundo. Las tres miserias son formas de hacernos tomar conciencia de que no debemos actuar caprichosamente, pero que debemos ser dependientes de la voluntad divina y actuar de acuerdo a ella. Debemos pedirle a Dios que todo sufrimiento o ansiedad, venga para iluminarnos en el camino, para aprender rápidamente acerca de esa voluntad y cómo someternos a ella.

    Rendición, refugiarse en la voluntad de Dios, es muy valioso e importante, es la meta de la vida. Con rendición podemos salir de las influencias de las reacciones kármicas, porque quien se rinde no necesita más corrección; él ya alcanzó el propósito de las diversas miserias vividas. Así como un padre le da a su hijo algún tipo de medida correctiva, ésta desaparece cuando el padre ve que el hijo ya entendió el propósito de las correcciones. El karma no es vengativo, la ley del karma que Dios ha creado es, exclusivamente para educarnos y sacarnos de las acciones irresponsables y la Madre Naturaleza es el instrumento para ello. Todas las miserias que acontecen, están dentro del control de la misma Madre Naturaleza y ella está dentro del control del Señor Supremo, ni siquiera una pajilla se mueve sin aprobación del Señor, ni siquiera una gota de agua que cae. Él es el Controlador y el Creador de todo lo que existe, tanto material como espiritual, como lo indica la Sagrada Escritura llamada Bhagavad Gita: “aham sarvasya prabhavo mattah sarvam pravartate”. Por ello, la recomendación es refugiarse en Él y pedir clemencia para que las miserias que vengan sean solamente impulsos hacia la perfección, hacia la corrección de nuestros errores. Por consiguiente, podremos sacar buen provecho de una mala situación o decir que no hay mal que por bien no venga.

    El secreto está en agradecer todo lo que Dios ha hecho por nosotros, agradecer y orar de corazón.

    Todos nosotros somos dependientes del Creador y Él sabe mejor que nadie lo que tenemos que hacer con nuestra vida, con nuestro libre albedrío, con nuestra creatividad. El resumen más importante y más recomendable para mejorar nuestra vida es el canto de los Santos Nombres del Señor:

    Hare Krishna
    Hare Krishna
    Krishna Krishna
    Hare Hare
    Hare Rama
    Hare Rama
    Rama Rama
    Hare Hare

    “Oh mi Señor, déjame ser un instrumento de Tu amor”.

    Que las miserias materiales sean, únicamente, el impulso que nos lleve a la entrega y a la perfección de nuestra vida, para lograr la felicidad y el éxito que es amor puro por Dios.

    “La ley del karma que Dios ha creado es, exclusivamente para educarnos y sacarnos de las acciones irresponsables, y la Madre Naturaleza es el instrumento para ello”.
    dice que “las almas olvidan su origen al estar cubiertas por la nube llamada maya [o la ilusión], y pierden su brillo”. La ilusión cubre a la entidad viviente debido a que ésta ha deseado imitar al Señor Supremo. “No podemos imitar al Señor, ni podemos llegar a ser [quien disfruta]. Eso no es posible.

    De esa forma, el olvido de su relación con el Señor Supremo hace que la entidad viviente esté cautiva en las garras de la ilusión”. Cubierta por la ignorancia, u oscuridad, la entidad viviente no puede entender su relación con Dios y acepta nuevos roles de acuerdo con la identificación con lo material. Su actitud propende así hacia el dominio de lo existente y su disfrute.

    Sólo cuando el alma reestablece su relación con Dios, se libera de la ilusión y recobra la conciencia que le permite recordar el objetivo más bello que existe, o sea el servicio amoroso al Señor Supremo, la persona más encantadora. El proceso recomendado en las escrituras para liberarnos de la ilusión y entrar en la conciencia de la eternidad, comienza con la invocación de Dios a través de un mantra u oración especial:

    Hare Krishna Hare Krishna
    Krishna Krishna Hare Hare
    Hare Rama Hare Rama
    Rama Rama Hare Hare

    “Oh mi Señor, déjame ser un instrumento de Tu amor”.
    Además de recitar estas sagradas palabras, debemos leer el Bhagavad-gita, un libro con las instrucciones del mismo Creador para reconocer nuestra posición eterna y encontrar así la verdadera felicidad. Aunque algunas personas no acepten esto, y decidan que su intelecto es suficiente para entender la causa de su existencia y determinar los objetivos por alcanzar, muchas otras no vacilan y se dedican con mucha sinceridad al avance espiritual, el camino que nos sana de la ilusión.

    “El sol y la luz del sol son muy brillantes; el Señor es como el sol en la plenitud de su esplendor, y las entidades vivientes son como las pequeñas partículas luminosas que constituyen la luz del sol, que se extiende por todas partes”
    ución de la conciencia del mundo.

    Esperamos que el sentido común, que es lamentablemente el menos común de los sentidos, se expanda para que los periodistas vean y sigan viendo su trabajo con seriedad y lo desempeñen con el rigor requerido.

    Muchas gracias.

    Fuente: Colección Sabiduría Védica
    Autor: Swami B.A. Paramadvaiti

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