Nacer otra vez en Forma de Animal

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    La costumbre de tener afán por lo material, muy propio de la vida común y corriente, 132_nacer otra vez como animalocasiona un descuido grave y desafortunado de las cosas importantes, además del olvido de las consecuencias y como una muestra de esto, es que muchas personas consideren la reencarnación como algo falso. Sin embargo, es real y si no desarrollamos una buena conciencia ahora, podremos tomar el cuerpo de un animal o cualquier entidad viviente en nuestra próxima vida. Para comprenderlo mejor hay que reflexionar y, aunque sea por instantes, pensar que tu alma es la que se encarga, con la acción continua, de escoger la forma física que tendrás en el próximo nacimiento. Es necesario saber que quien nace como ser humano pudo en su vida pasada pertenecer a cualquier grupo de seres vivos.

    ¡Ésta es una razón suficiente para cambiar tu forma de vivir y de relacionarte conlosnimales!. Como seres humanos debemos vivir con una visión más amplia para proteger a todos. No se trata sólo de la matanza de los animales, sino de los tipos de conducta equivocada. Una vida sin buscar la causa superior y espiritual lleva, por el contrario, a la vida animal enfocada sólo a
    comer, dormir, aparearse y defenderse. Hay incluso animales que hacen esto, mejor que muchos seres humanos.

    Por otro lado, los químicos, pesticidas y tantas invenciones, sólo causan daño y matan poco a poco al mismo ser humano.
    debemos vivir con una visión más amplia para proteger a todos. No se trata sólo de la matanza de los animales, sino de los tipos de conducta equivocada. Una vida sin buscar la causa superior y espiritual lleva, por el contrario, a la vida animal enfocada sólo a
    comer, dormir, aparearse y defenderse. Hay incluso animales que hacen esto, mejor que muchos seres humanos.

    Por otro lado, los químicos, pesticidas y tantas invenciones, sólo causan daño y matan poco a poco al mismo ser humano.

    cuerpo burdo hecho de tierra, fuego, agua, aire y éter. En esa privilegiada posición para la autorrealización, se debe entender el poder del deseo. Dios dice en la sagrada escritura llamada Bhagavad Gita, que lo que tú añores en el momento de la muerte, eso es lo que te va a llevar a tu próxima existencia.

    De esta manera, deseos burdos te llevarán a un cuerpo burdo; deseos espirituales te llevarán a un cuerpo espiritual con el cual ocuparse de la conciencia trascendental. Si en el momento de la muerte, se piensa en Dios, en Su cuerpo trascendental y en el servicio a Él, no se tiene que nacer más en este mundo material.

    Finalmente, éste debe ser el sublime deseo: Querer vivir en el mundo espiritual; estar en la compañía Suprema, y para lograrlo debemos empezar a actuar con conciencia espiritual y prepararnos, aprovechando bien este cuerpo humano, con prácticas de vida y dieta sana, meditando en los Nombres de Dios, estudiando los Libros Sagrados, haciendo ofrendas y comiendo alimento vegetariano ofrecido al Señor; siendo amables, bondadosos, agradecidos, compasivos con los demás; dejando la intoxicación del cuerpo y trascendiendo las variadas influencias materialistas.

    Ésta es nuestra tarea y único interés. Somos los beneficiarios y evolucionaremos saliendo de los repetidos nacimientos y muertes. Pero sobre todo complaciendo a Dios, siendo mejores ejemplos humanos y servidores, como lo enseña la Escritura Védica. De otra manera, si no queremos servir a Dios, la situación se complica, es como un hijo que quiere vivir para siempre independiente de su padre, cuando él ha entregado todo para que se desarrolle.

    Concluiremos que es a través del amor que podemos servir, crecer felizmente y descubrir la ternura y la belleza de nuestro ser. Siendo servidores nos protegemos del riesgo de afrontar nacimientos inferiores para pagar karmas en el futuro. Como seres humanos responsables, lo que nos atañe es evolucionar constantemente, siguiendo los hermosos principios de la autorrealización, que nos llevarán a vivir, en algún momento no muy lejano, allá en el mundo espiritual, allá donde Dios nos está invitando, ese hermoso y añorado “Sitio de Amor Espiritual”.

    Fuente: Colección Sabiduría Védica
    Autor: Swami B.A. Paramadvaiti