La plaga del siglo: SIDA

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    El SIDA es una enfermedad relativamente recién descubierta, pero sus repercusiones ya 7_plaga_siglo_sidatienen temerosos a todas las Organizaciones de la Salud y al mundo entero. Se han realizado muchos debates buscando respuestas a este flagelo, ¿qué hacer con esta enfermedad que está matando a una gran parte de la humanidad? Aún así, las diferentes corrientes que originan el SIDA; como la promiscuidad, el homosexualismo y la drogadicción; se agitan en defensa de sus actividades y conductas equivocadas.

    Todos los seres humanos tenemos nuestro propio libre albedrío para escoger qué tipo de vida sexual queremos llevar, pero debemos comprender que “no todo nos conviene”. (“Todas las cosas me son lícitas, más no todas me convienen”. Corintios I, 6-12). Así es que debemos revisar muy cuidadosamente nuestro verdadero papel en este asunto; y reconocer que el SIDA es una enfermedad que surge básicamente de nuestra atracción sexual equivocada o ilícita. Por eso el uso de preservativos que promocionan tan masivamente los gobiernos para evitar que se propague el SIDA no puede ser una solución ya que no resuelve el verdadero problema y más bien ayuda a fomentar nuestra actitud equivocada hacia una vida sexual irrestricta. Además, debemos tener presente que el SIDA no es la única consecuencia nefasta que surge de la promiscuidad y de una vida sexual descontrolada, incentivadas y apoyadas por una bombardeante publicidad; sino también la inumerable cantidad de niños abortados, niños abandonados en las calles sin padre y sin madre, o familias divorciadas, etc. Todo eso no son más que secuelas de esa mentalidad equivocada.

    El SIDA es el monstruo que atemoriza a la humanidad y ha surgido a partir de ese libertinaje sexual. De acuerdo a los parámetros de una Cultura Espiritual o una forma de vida verdaderamente civilizada, todo tipo de relación sexual que no tenga como finalidad procrear un niño dentro de una familia sana, no es un acto consciente ni avanzado. Por eso, el homosexualismo y cualquier otra forma de conducta que sólo tenga como fin la complacencia de los sentidos, sin reproducir hijos, son inaceptables; porque además, no tienen nada que ver con la responsabilidad de crear una familia ni sacrificarse por ella. Srila Bhaktivinoda Thakur, un gran maestro de la India, declaró que tener una familia es la mejor forma de aprender a trabajar y sacrificarse por los demás; y que, por encima de eso existe un Amor Universal que puede aprenderse por medio de las Sagradas Enseñanzas de la Sabiduría Védica.

    La lujuria o el anhelo de disfrutar separadamente de Dios, nos lleva a tener deseos carnales, que se manifiestan por una excesiva identificación con el cuerpo material; los cuales pueden ser controlados solamente dentro de un hogar formado con el único propósito de tener la responsabilidad de cuidar a otros. El verdadero propósito de la vida sexual es traer otro ser a este mundo; por lo tanto, el argumento de que la formación de parejas estables evitaría la propagación del SIDA no tiene fundamento, si no cumplen con este elevado propósito.

    Normalmente se considera el disfrute sexual como una de las cosas más importante en la vida humana. De hecho, hay muchas formas de disfrutar la sexualidad; pero no se puede considerar que la masturbación, la homosexualidad, las películas pornográficas, etc., sean diversiones sanas ni buenas; además, la verdadera realidad es que esta forma humana de vida no se nos ha otorgado para divertirnos, sino para un fin mucho más elevado que es el encontrar la Verdad Absoluta y autorrealizarnos; y no tan sólo para encontrarle más y más ataduras, y otras formas de extraerle placeres sensuales al cuerpo con una nueva droga, una nueva píldora o un nuevo líquido que logre que el sistema nervioso produzca diferentes y nuevas sensaciones. La perfección de la vida nunca se encontrará en esas cosas; sino a través de la entrega a Dios.

    Una de las formas de entrega a Dios es a través de la oración sincera. Y una oración para salir de todos los problemas de la existencia es:

    “¡Oh mi Señor!, por favor, déjame ser un instrumento de Tu amor”.

    hare krishna hare krishna
    krishna krishna hare hare
    hare rama hare rama
    rama rama hare hare

    Practicando el celibato (restricción sexual) o siendo fiel a su pareja, uno evitará mucho sufrimiento a los demás y a sí mismo. Si el sexo es utilizado solamente para engendrar hijos dentro de una familia, se proveerá al mundo de grandes almas y así se llegará a la perfección de un yogui dentro de la vida de casado.

    La promiscuidad generalizada y la intoxicación del cuerpo son actividades que sólo acontecen debido a la carencia de valores en un mundo muy contaminado. ¿Recuerda a Sodoma y Gomorra? ¿Cuántos avisos hubieron?, y aun así la gente no quiso entender. ¿Cuánta más gente tendrá que morir de SIDA hasta que se acepte otra vez que la virginidad tanto de un hombre como de una mujer es algo sagrado? Esta castidad debe ser protegida para poder dedicarse íntegramente a la familia, y para que los hijos puedan tener la alegría de tener un papá y una mamá que luchen juntos por una hermosa causa. Una hermosa familia que no estará amenazada continuamente de ser destruida porque un hijo va a nacer con SIDA y en su infancia solamente le aguardará la muerte.

    En el ámbito internacional los debates que se realizan hoy en día sobre las medicinas para contrarrestar el SIDA, la ayuda a los enfermos de SIDA, la tolerancia hacia ellos por parte de la sociedad etc.; son conversaciones que seguramente tienen mucha bondad y mucho deseo de socorrer a quienes sufren esa desgracia en su vida; pero eso no es suficiente ni lo más importante. Lo más urgente es educar a las personas con valores superiores para que sigan el buen ejemplo y no caigan en esta misma adversidad.

    Las personas contagiadas ya tienen una condena que es muy difícil de imaginar, pero como no hay mal que por bien no venga; ellos también, por el estado en que se encuentran se animarán a dirigirse a Dios, a buscar la autorrealización y refugiarse en los mantras (oraciones) sagrados que pueden darles una progresiva y positiva comprensión de su existencia. No importa si tal ayuda les llega un día antes de su muerte, porque la Filosofía Védica está más allá de los conceptos corporales del nacer y morir, dirigiéndose hacia una vida eterna y abriendo las puertas de la existencia permanente donde no hay más aflicciones como ésta; causadas por la ignorancia y el egoísmo.

    Tenga muy en cuenta estas palabras por favor; y comparta este conocimiento con todas las personas que pueda.

    Máximas:

    “Cuando intentamos controlar a alguien y no podemos, dejamos de tratarlo en forma cariñosa”.

    “Haga siempre algo bello para salvar este mundo, aspereza significa falta de compasión”.

    Fuente: Colección Sabiduría Védica
    Autor: Swami B.A. Paramadvaiti

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