Hay una larga tradición enseñada en los Vedas, así como en otras culturas, del uso del fuego sagrado para hacer ofrendas a
Om apavitrah pavitro va,/ sarvavastham gato 'pi va
yah smaret pundarikaksam,/ sa bahyabhyantarah sucih.
Sri visnu, sri visnu, sri visnu.
“Purificado o no purificado, y aun después que una persona pueda haber pasado por todas las diferentes circunstancias imaginables, si recuerda a
Todas las transiciones importantes de la vida deben ir acompañadas por las invocaciones de los sacrificios de fuego. Por ejemplo en los samskaras o los rituales purificatorios que se realizan cuando una persona nace, o cuando recibe su primer nombre, los primeros granos, la iniciación espiritual como discípulo de un maestro vaishnava, el mantra sagrado gayatri mantra u oración que otorga liberación; también, cuando se entra en la vida del matrimonio sagrado o vivaha yajña, o en la orden monástica de la dedicación, sannyas. Asimismo, cada vez que se inaugura una casa o se comienzan algunas actividades importantes, se pide la protección de Dios a través del fuego y se completa la ceremonia con el canto de sus Santos Nombres o maha mantra:
Hare Krishna Hare Krishna
Krishna
Hare Rama Hare Rama
Rama Rama Hare Hare
Los diferentes tipos de ceremonias y sacrificios tienen como propósito purificarnos en todo aspecto, como por ejemplo antes de engendrar un hijo, en donde se acostumbra que los padres muy religiosos lleven a cabo el garbhadhana samskara o ritual de purificación en que se ora al Señor Supremo para que llegue al hogar un hijo virtuoso, con buenas cualidades: una gran alma.
Por lo general las ceremonias de fuego son dirigidas por un brahmana o un sannyâsî, sacerdotes calificados que inspiran a los demás por estar absortos en la vida espiritual. El agnihotra-yajña en cierta manera es simbólico: Agnideva, el semidiós del fuego, es una forma del Señor Supremo que acepta nuestras ofrendas en el acto de consumación de todo lo que se lleva al fuego, es decir: cinco variedades de frutas, cinco tipos de granos, cinco clases de metales y otros ingredientes. Luego, los remanentes de todo esto se distribuyen entre los asistentes en tanto que prasadam o alimentos ofrecidos a Dios. No obstante, lo más importante en estos actos es ofrecer sinceramente nuestro corazón al Señor, implorándole que nos otorgue Su protección, Su guía en la vida, y nos haga instrumentos de Su amor.
El canto del maha mantra y los demás mantras que se recitan en el agnihotra-yajña para pedir la bendición de los santos del pasado, así como el ofrecimiento del mangalam stotram o la alabanza auspiciosa en que se invoca la iluminación de todos los grandes maestros, de las manifestaciones de Dios y de los grandes devotos presentes y no presentes en la ceremonia, realmente se llevan a cabo para recordar que somos dependientes. En gran medida, la importancia del agnihotra-yajña radica en que gracias a él recordamos que ante Dios somos dependientes, por ello invocamos Su presencia.
El agnihotra-yajña es como una declaración pública de que sin la misericordia de Dios no podremos tener éxito ni solucionar nuestros problemas. En ella oramos: ¡Oh mi Señor!, haciendo humildemente una ofrenda ante el fuego, la cual consiste en arrojar bananos y granos, mientras se pronuncia el mantra swaha.
En los yajñas se debe la mente fija en el Isthadev o el Señor de nuestro corazón adorado en el altar. Este intenso recuerdo crea una auspiciosa atmósfera de purificación y también de unión, en vista de que las ceremonias de fuego se realizan en grupo. Unidos se recuerda que tenemos una sola causa: la causa de Dios.
Los sacrificios de fuego son una festividad en congregación, en familia, y a la vez de gran ayuda para todos porque el Señor está presente en cada aspecto de esta ceremonia, es decir: en el canto del Santo Nombre, en el fuego sagrado, en las ofrendas, en el prasadam, en la conversación o charla que se dicta sobre el tema y en las promesas hechas por los devotos presentes. Así, la suma total de un agnihotra-yajña es el intenso compromiso con Dios, la vida y la espiritualidad. Esta es la conciencia con la cual podemos conducir los sacrificios védicos por gracia del Señor, para mejorar así la atmósfera en la tierra.
Agradecemos a nuestro maestro espiritual A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada por habernos introducido en la cultura brahmínica, y enseñado a hacer el agnihotra-yajña, ya que las ofrendas a Vishnu o Dios son la esencia de la vida. Krishna dice en el Bhagavad-gita: ”Todo lo que hagas, todo lo que comas, todo lo que ofrezcas y todo lo que des, así como todas las austeridades que realices, hazlo como una ofrenda a Mí” (9.27). Lo que hagamos debe ofrecerse como un sacrificio a
No debemos dudar al momento de invitar a un brahmana para que realice un hermoso agnihotra-yajña el hogar, junto a nuestros amigos. Vale la pena difundir la cultura de las ceremonias de fuego entre aquellos que desean purificar su existencia y mejorar un mundo como el nuestro, tan carente de espiritualidad, vocación y dedicación a la voluntad de Dios. Esta invitación se debe extender a todos, para que crezcan y alcancen el propósito y la perfección de la vida humana: atato brahma yijñasa: inquirir, conocer
