Todos somos peregrinos innatos, estimulados por lo inexplorado y lo desconocido a tal punto, que a veces hacemos planes para cambiar la rutina de nuestro día a día. En un sentido más profundo, creo que los seres humanos buscamos algo verdadero y especial que pueda mejorar nuestro presente, como el conocimiento pleno o las experiencias felices. En esta medida los viajes son una fuente de expectativas y descubrimientos.
En India se ha creado el turismo inbound, y se han adaptado monasterios de yoga para tal propósito incluso en Europa y Suramérica.
Una vez en el destino turístico, los viajeros descansan y son alojados en cómodas habitaciones. Al día siguiente, disfrutan de la relajante práctica del yoga, así como del purificante temascal o casa de vapor natural, y luego saborean un delicioso desayuno vegetariano. En seguida comienzan las caminatas ecológicas para explorar el misticismo y belleza propios del lugar. Además de reconocer el paisaje y disfrutar de la gastronomía vegetariana, los visitantes presencian los rituales sagrados de los monjes vaishnavas, acompañados de bhajans (o música tradicional), tan inspirados y sencillos que cautivan y compenetran con la danza del alma.
En Suramérica hay bellos monasterios de yoga, como el Camino de los Incas, en Perú. Lo mismo sucede en Europa. Harijan Swami, un monje de Hungría, es el director del monasterio de yoga en Szeget. El viaja frecuentemente a
“Los retiros de yoga inbound ?dice Harijan Swami? transforman a la gente, la llevan a experimentar una alegría natural que la rutina de la vida común tiende a opacar. Las personas deberían visitar un monasterio de yoga inbound por lo menos un fin de semana al mes, y pasar la noche en una carpa, bañarse al día siguiente con agua fría, desayunar con un liviano menú vegetariano y destinar el resto del día a las enseñanzas de la sabiduría, al margen de las perturbaciones de la sociedad moderna, el ruido y la televisión. Estos hábitos son una fuente de energía desconocida para muchos”.
Las vacaciones inbound dejan gratos recuerdos individuales y familiares, que sirven para hacernos conscientes de que la bondad y la sabiduría son los mejores ingredientes para superar la influencia de las pasiones y la ignorancia. Asimismo, animan y cargan a las personas con energía positiva; igualmente, permiten encontrar respuestas a los interrogantes de la vida gracias a la profunda filosofía védica, cuyos textos tienen más de cinco mil años de antigüedad. El interés de los viajeros por este turismo es cada vez es mayor, a tal punto que
