Es común ver como la sociedad materialista intenta amaestrar a los jóvenes que están entre los 10 y los 18 años para luego introducirlos en el sistema de la ilusión prevaleciente.
La educación impartida se encarga de convencer a los jóvenes de hacerse socios de un sistema y luego gastar el resto de su vida vendiendo las mismas mentiras.
El poder de los medios de comunicación y de los intereses mezquinos es muy poderoso y aplastan el idealismo y el deseo puro que late en el corazón de la juventud. Seduciendo a los niños desde chiquitos con codicia y apetito sensual se prepara la invasión en las pequeñas mentes.
Astutamente se utiliza el soborno, las dulces palabras, la creación de intrigas de la sociedad elitista o la plena amenaza y violencia para subyugar a los jóvenes.
En la cultura Védica, la más antigua del planeta en
Con estas enseñanzas los niños salían de la escuela enriquecidos y sus ideales eran los más elevados. No solamente eran castos, sino que tampoco se intoxicaban, y lo más importante: habían aprendido que el propósito de su vida era alcanzar la autorrealización y nunca favorecer cualquier injusticia que pueda aparecer.
Querido joven lector de estas líneas es natural que se sienta desamparado al comparar la situación de hoy en día con la sabiduría que los maestros espirituales del pasado ofrecían a sus alumnos. En la sociedad moderna uno es arrastrado por las mismas fallas de los padres y quien no abre sus ojos en busca del camino de la luz y el amor universal va a ser influenciado por su propio mal karma (reacciones por acciones en vidas pasadas) que lo llevó a nacer en estos momentos tan difíciles en este mundo.
Cuando alguien se opone a la matanza de los animales, a la vivisección, se quiere volver vegetariano, es casto y quiere vivir sin drogas, los así llamados protectores comienzan a protestar por esta conducta. En otras palabras defendiendo acciones equivocadas. Así vemos que en esta era la justicia ha desaparecido, a tal punto que incluso una mayoría de jueces se venden.
Levante la cara y sea valiente, no es el único joven revolucionario que busca un amor sincero y un mundo sin fraude institucionalizado. El “Straight edge”, por ejemplo, es un movimiento que toca música metal y promueve el seguimiento de principios regulativos, además existen muchos otros jóvenes que tratan de purificarse practicando yoga.
Sea diferente, sea vegetariano, aunque sean pocos esto seria el inicio de un cambio. No espere que las estaciones de televisión dejen de trasmitir violencia y pornografía de su programación, o que los traficantes de droga financien los programas de antiadicción. No olvide que cada pájaro vuela con la fuerza de su propio plumaje. Claro, la unión hace la fuerza y por ello trate de buscar otros jóvenes con similares ideales.
El ser humano añora la luz, y al poner nuestra espalda a la luz somos nosotros mismos los que estamos creando la sombra. Por esto invitamos a todos los jóvenes a ayudar a concienciar al mundo. El grupo de la campaña conciencia aunque duela tiene una colección de arte, música, artículos, películas y teatro que tratan de exponer el abuso de muchas personas, organizaciones, multinacionales y demás figuras corruptas que infringen sufrimiento al mundo. Además, este grupo trata de mostrar la belleza del llamado místico del corazón en cada ser.
No hace falta que todo el mundo se conciencie; lo que hace falta es que usted, querido lector, se conciencie. La única fuerza que hay contra la ignorancia es la sabiduría, la única fuerza contra la crueldad es el cariño, la única fuerza contra la mentira es la verdad, y la única fuerza en contra del consumismo destructivo es la modestia y el rechazo de aquellos que se enriquecen a costa de degradar el mundo.
Lo más importante: actúe con prudencia y amor. Los errores de los ignorantes no deben ser respondidos con otros errores. No hace falta esto, la revolución del amor esta siendo esperada por todo el mundo, aun por aquellos que ni creen en ello; aquellos que dejaron aplastar sus ideales juveniles. Solo con mucha determinación podemos mantener nuestros ideales. Pero todos tenemos un gran aliado, nuestra voz interna,
Máximas:
"La pereza es el demonio que destruye tus ambiciones."
“La crítica sin corazón y sin cariño es destructiva. Así se arruina la vida espiritual.”
